El mandatario ha viajado a Riad para firmar el plan del Consejo de Cooperación del Golfo
Primera aparición pública de Saleh tras sufrir el atentado en Saná
El presidente de Yemen, Ali Abdalá Saleh, ha viajado a Riad para firmar el plan del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) que le insta a abandonar el poder y convocar elecciones en dos meses. Y ya es la cuarta vez que lo acepta. Las tres anteriores el mandatario yemení se echó atrás en el último momento.
Durante el transcurso de las protestas, Saleh ya ha viajado a Riad, pero por motivos muy diferentes. El presidente yemení sufrió en junio un atentado en el palacio presidencial que le produjo quemaduras por todo el cuerpo, por lo que se desplazó a Arabia Saudí para ser tratado. Según confirmó el propio Saleh, fue intervenido quirúrgicamente hasta en ocho ocasiones. Su evacuación y el vacío de poder alentaron los rumores de un golpe de estado, aunque la intervención de los saudíes evitó cualquier intento de la oposición de tomar el control del país. El pasado 23 de septiembre volvió a Yemen y a principios de octubre prometió que dimitiría, lo que no se produjo. Diplomáticos occidentales explican estos cambios de opinión (incluyendo las tres veces que ha aceptado y luego rechazado el plan del CCG) a la influencia de su hijo Ahmed y de tres de sus sobrinos. Ellos controlan los principales cuerpos de seguridad del país. Por eso este nuevo intento de buscar una salida pacífica al conflicto yemení no alienta al optimismo.
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